feliz cumpleaños, conan doyle: cinco visiones no canónicas de sherlock holmes

sabiduriamuertos_gr

hoy hace ciento cincuenta y cinco años nació arthur conan doyle. entre varias otras cosas, como médico y criminólogo, doyle fue escritor y creó a sherlock holmes. su holmes original, aunque al alcance de la mano, se pierde ya entre la bruma de cientos de adaptaciones. así es como el trabajo de doyle permanece hoy entre nosotros: en forma de revisiones, pastiches, homenajes; el mismo doyle ha sido transformado en objeto ficcional y ha protagonizado al menos dos novelas–la lista de los siete y los seis mesías, ambas de mark frost– y aparecido como personaje en otras —sherlock holmes y la sabiduría de los muertos, de rodolfo martínez, sin ir más lejos. conan doyle creó a sherlock holmes y lo repudió, pero la inmortalidad no habría llegado a doyle sin sherlock holmes. así, este es un festejo de doyle, pero también de su mayor personaje: cinco visiones del famoso detective que no salieron de la mente de su menos famoso creador.

1-2) elemental, querido chaplin, de rafael marín/sherlock holmes y la sabiduría de los muertos, de rodolfo martínez

el punto más alto de la oleada pastichera española fue también el primero. si bien martínez ya había dado la campanada con la primera versión de la sabiduría de los muertos (que data de 1995), no es sino hasta que aparece elemental, querido chaplin de rafael marín (a mediados de la década de los dosmiles) y la segunda edición de la sabiduría que el pastiche holmesiano español toma forma. sherlock holmes y la sabiduría de los muertos fue revisada y corregida (que buena falta le hacía), además de ligeramente adaptada para embonar con elemental, querido chaplin. ambas historias son inteligentes divertimentos que hurgan, continuidad retroactiva mediante, en los entresijos que dejó conan doyle en las aventuras del detective original, haciendo añadidos de interés (martínez sitúa a holmes en medio de una intriga lovecraftiana, una idea cuyo germen seguramente está en la saga de solar pons de august derleth, mientras que marín introduce a ¡charles chaplin! como uno de los irregulares de baker street). el resultado es entretenidísimo; aunque martínez no es lo que uno llamaría un escritor dotado, su prosa queda enmascarada bajo la voz del watson de los manuscritos de doyle, lo que la dota de un pretexto perfecto y de un camuflaje ideal donde ocultar sus carencias. marín, por otro lado, es bastante mejor escritor (aunque no quiere decir que sea uno particularmente bueno), y su trama está armada con simpatía y gusto por la recreación. ambas deben leerse, preferentemente, de un tirón (son breves, por otro lado, así que no hay mayor problema) y una tras otra. aunque martínez1 prosiguió los experimentos narrativos con holmes, marín la dejó allí y quizá fue lo mejor: estas dos novelas permanecen como una muestra del buen momento que vivió la revisión holmesiana en el fantástico español de mediados de la década pasada.

3) la solución final, de michael chabon

no representa ninguna sorpresa decir que michael chabon es de los grandes prosistas contemporáneos de la lengua inglesa: wonder boys, the yiddish policemen union y, principalmente, the amazing adventures of kavalier & clay son muestras de una inteligencia narrativa inusual en la que lo mismo conviven la cultura popular (con la mezcla de géneros que esto conlleva: del cómic a la ciencia ficción a la novela sobre el bloqueo creativo, de ida y vuelta) y la historia del nueva york judío (y sus zonas aledañas) que una prosa impecable y cultísima. la solución final es la visita que chabon hace al viejo detective de conan doyle –aunque nunca lo llama por su nombre, queda clarísimo para quien haya leído los originales de doyle: un anciano apicultor de 89 años que vive en la campiña inglesa durante el final de la segunda guerra mundial 2. este es quizá es el holmes más fuera de forma que podamos ver en la literatura: cansado, viejo, resignado a morir pero con ciertos vestigios de sus asombrosas capacidades deductivas. el caso que mueve al libro –los motivos detrás del exilio de un pequeño niño judío que carga con un loro al hombro todo el tiempo– no se resuelve, y el final deja una sensación de incertidumbre en la que se adivina detrás la mano del exterminio judío.

4) sherlock, de moffat y gatiss (bbc, 2010-)

sherlock holmes ha corrido con irregular suerte en el cine: las películas con basil rathbone son apenas cumplidoras, y fuera de una excelente adaptación de el sabueso de los baskerville, es poco lo que se puede decir del personaje cinematográfico. pero sherlock, de moffat (el tipo que ya había revitalizado doctor jekyll y míster hyde con la miniserie jekyll), es una reinterpretación vigorosa y atrevida: ubicando a holmes en la contemporaneidad, los casos originales son revisados por un guion que le da una puesta al día a los elementos originales. irene adler, charles august milverton y moriarty son algunos de los personajes que revisa y actualiza –aunque otros secundarios, como la señora hudson y mary morstan, también son dotados de trasfondos ausentes en el original, lo que los dota de un interés que antes no poseían–. lo principal: es endiabladamente divertida, aunque cinematográficamente decaiga por momentos –sus secuencias de acción no son muy logradas, por ejemplo, y tiene un estilo un poco verboso, tanto en diálogos como en edición, que puede no gustar mucho a quienes sean fans de la economía fílmica–. ah, y benedict cumberbatch y martin freeman (holmes y watson, respectivamente) encarnan con aplomo la vieja tradición inglesa del detective y su ayudante.

5) a study in emerald, de neil gaiman

neil gaiman, ni qué decirlo, es un erudito de la ficción clásica inglesa. acaso el segundo más importante de estos días3: su sandman lo comprueba, y el resto de sus trabajos no van a la zaga en este aspecto. a study in emerald, su revisión torcida del mito sherlockiano, es uno de sus más finos desplantes: una versión “al revés” de la historia mil veces contada, en la que los héroes no son holmes y watson sino moriarty y moran, y el villano principal es… bueno, la reina de inglaterra poseída por creaturas lovecraftianas. vale la pena conseguir el .pdf original, bellamente ilustrado como si fuera una publicación de la época victoriana, similar a lo que hicieron alan moore y kevin o’neill con los anuncios de la liga de los caballeros extraordinarios.

bola extra: aetheric mechanics, de warren ellis

aunque enlazar este cómic en cbr para que lo leyera todo el mundo (durante la existencia de índice, un blog que manteníamos @todoestademoda, @ja_saldanha, @alonruvalcaba y yo en milenio) me causó un regaño en tuiter de parte del mismo warren ellis (el autor, gulp, de planetary y the authority —un resumen más o menos preciso del caso lo hizo @padaguan aquí), no hay que ser injustos: aetheric mechanics es una obra espléndidamente escrita y dibujada, una reinterpretación en clave steampunk delirante del mito sherlockiano a manos de un autor que, como varios de los autores ingleses de comics, guarda respeto y cariño por la creación más famosa de conan doyle.

solo cabría agregar que la lista de trabajos holmesianos es abundantísima, y que esta lista omite muchos de ellos –algunos tremendamente populares, como las cintas de rathbone o las de guy ritchie/robert downey jr., estas últimas de una mediocridad apabullante. en cómic es posible encontrar algunas cosas, aunque la mayoría no logran pasar de la medianía —victorian undead, por ejemplo, o the case of the missing martian; aún no he tenido chance de leer el trabajo de leah moore, la hija de alan moore, en su sherlock holmes–, pero es en la literatura, su medio original, donde holmes ha encontrado mayor resonancia: pienso en houdini y sherlock holmes, de daniel stashower, la saga infantil de the enola holmes mysteries, la hermana de sherlock holmes o en la serie de libros dedicada a los irregulares de baker street, o en el memorable cuento the ultimate crime, de isaac asimov… la lista podría continuar por páginas enteras. la obra de doyle, cierto, tiene algunas limitantes –como toda obra, vaya–, pero es difícil negar su condición de potente gatillo de la imaginación. ~

1 martínez continuaría por la ruta del pastiche holmesiano durante tres novelas más con resultados irregulares, doblando más y más las posibilidades del personaje para introducir personajes históricos y ficticios: supermán, indiana jones, john f. kennedy… sus desvaríos desembocaron de forma natural e irremediable en despropósitos del tamaño de sherlock holmes y los zombis de camford, una novela mediocrísima de alberto lópez aroca que no recomendaría a nadie por nada del mundo.

2 baring-gould, “biógrafo” de holmes –y el mismo y ya citado rodolfo martínez– han establecido que probablemente la miel de abeja haya sido la razón por la que holmes viviera tanto tiempo: esto ha funcionado para todos aquellos pasticheros que desean meter a holmes en aventuras demasiado fuera de época de forma justificada.

3 ¿a estas alturas y después de toda la liga de los caballeros extraordinarios alguien puede negar la erudición y el oficio de alan moore? no creo. en su mente habita toda la ficción; alan moore es de esas extrañas e inusuales figuras que aparecen de vez en vez y que dan la impresión de haber leído todo y, además, de haberlo entendido y estar dispuestos a aportar su pequeño granito de arena al universo de la ficción. la imaginación de la liga –en la que todo cabe, como ha evidenciado la forma en que se ha expandido su universo a lo largo de más de diez años–, como la de tlon, üqbar, orbius tertius, consume la realidad a tal grado que, después de un tiempo, el mundo será el de la liga de los caballeros extraordinarios. alan moore y su genio bien podrían ser una creación de borges que cobró vida.

Advertisements