golden age of insect aviation: the great grasshoppers

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1 : pequeñeces

el uso ha convertido a la palabra película en prácticamente un sinónimo de largometraje. a saber por qué: seguro es por los cines, por los dvd, por la preponderancia de esa palabra sobre casi cualquier otra. piensen en posibles sinónimos y casi todos serán, al menos en español, poco usados: mientras que película arroja casi 46 millones de resultados en google –aunque bueno, habría que pensar en las otras acepciones que película tiene–; filme presenta 126 millones, cierto, pero hay que pensar que es usada en al menos cuatro idiomas –francés, inglés, español y portugués–; cinta, bueno, sería imposible cuantificar cinta: sus otras acepciones son, me parece, de mayor preponderancia que su acepción cinematográfica. eso nos deja con película como la palabra dominante en el terreno, y como son los largometrajes los que más atención reciben, pues eso explica bastante bien –aunque de forma algo simplista, lo admito– su preponderancia.

no obstante, película no sólo engloba, al menos en mi cabeza, a los largometrajes. película es, según yo y tal vez otros cuantos, casi cualquier obra cinematográfica. (digo casi porque, bueno, seguro hay casos que no estoy anticipando, y no quiero sentir que estoy enunciando una sentencia sin fundamento –aunque no se apuren: nada de lo que digo es dogma.) así, un comercial es una película, y obviamente pertenece a la gran categoría cine. lo que quiero decir es que una obra filmada es siempre o casi siempre una película, independientemente de la categoría a la que pertenezca –comercial, anuncio, cortometraje, largometraje, partido de fútbol, programas de televisión, etc. el asunto curioso con estas categorías es que, de la misma forma que sucede con documental, he notado que existe cierto dejo de condescendencia ante estas manifestaciones: como si fueran niños chiquitos del cine a los que hay que tomar de la mano. creo que una cosa parecida sucede, por ejemplo, entre algunos fieles creyentes de la novela, en los que a veces me parece percibir una leve nota de irritada benignidad hacia otras formas literarias, como el cuento o el ensayo.

por supuesto, esta idea, como muchas otras tantas, no es más que un ligero –o intenso, según el caso– prejuicio. aunque parezca una perogrullada, no sobra decir que una obra no necesariamente funciona bajo un parámetro en el que lo extenso es también lo mejor: para demostrar que la brevedad es una virtud hay haikús, cuentos, novellas o noveletas, viñetas, cartones, aforismos o doodles.

ah, y cortometrajes: no olvidemos los cortometrajes.

2 : narración

el cine en internet presenta ligeras variantes de la narrativa cinematográfica más “clásica”. la mayoría son meras traslaciones, típicas a la hora de brincar entre medios. por supuesto, esto es de esperarse: la forma en que una narración cinematográfica es presentada en internet no difiere tanto de la forma en que sería presentada en cine –el principio de imágenes que se suceden automáticamente es el mismo–, así que por eso esas variantes son ligeras y no brutales –como sí son, por ejemplo, las traslaciones de un cómic a una película, o más brutal aún: de música a cine o, bueno, las que se les ocurran entre medios con lenguajes radicalmente distintos. internet –la computadora, pues, con internet como el flujo por el que se deslizan muchas obras– es un poco la suma de esos lenguajes, lo que le permite “brincar” con facilidad entre las características de cada uno o, incluso, unirlos en un solo punto sin que se pierdan sus propiedades.

un ejemplo clarísimo de esto es, me parece, golden age of insect aviation: the great grasshoppers. échenle un ojo: dura diez segundos. nos vemos después del video:

golden age of insect aviation: the great grasshoppers from wayne unten

¿qué es posible ver allí? bueno: un muy logrado encuadre –dato curioso: la toma fue hecha ¡con un iphone! ya no tienen pretexto para no ponerse a filmar– en el que un grillo reposa tranquilamente; un ser de apariencia humana con un traje de piloto de principios del siglo xx abordando al grillo y, finalmente, un grillo que brinca –imaginamos de forma descomunal, si es que es gigantesco y su piloto es humano, o de forma normal para un grillo pero no para su diminuto piloto. la información que nos da el cortometraje no es mucha. ¿cómo es que podemos saber más cosas de ese piloto? la respuesta está en la descripción del video, que dice entre comillas:

“in 1903, olivia wright was the first to pilot the great grasshoppers of north america.”

ahora lo sabemos: esa piloto se llama, muy probablemente, olivia wright, y en 1903 se convirtió en la primera en pilotar a los grandes grillos de norteamérica. en el hipotético caso de que este cortometraje hubiera sido proyectado en cine, probablemente este subtítulo habría estado al inicio del corto, escrito en fuente de color blanco sobre una pantalla negra; probablemente, también, el título —golden age of insect aviation: the great grasshoppers— habría aparecido antes de esa pantalla o al final del cortometraje. así, esta información, que en cine tradicional habría sido presentada de forma uniforme, está aquí dispersa. tras unirla, sabemos que a) el piloto probablemente se llame olivia wright; b) probablemente la película esté situada en 1903; c) probablemente este sea el primer viaje en un gran grillo de la historia de norteamérica.

(abro aquí un paréntesis para decir que no obstante las condiciones anteriores, la pieza sigue siendo intrigante aún si se desconoce la descripción o el título: reviste tanto interés el hecho de ver a una persona subiendo a un grillo para luego alejarse en su lomo que el nombre de la persona o la época en la que se encuentran pasa a ser casi irrelevante. por supuesto, título y subtítulo ayudan a redondear la comprensión del cortometraje, pero no son indispensables para notar sus otras virtudes. cierro aquí el paréntesis porque he dicho todo lo que quería decir dentro de él.)

3 : cine vs. cine

nuevamente: que no os engañe la brevedad de este cortometraje. que sea brevísimo no quiere decir que sea simple. en los seis segundos de animación que podemos ver hay ya suficientes referentes para ponernos a conversar: en primer lugar, un grillo montado por una persona animada –lo que, según los referentes de cada uno, podría inducirlo a una tradición distinta: alguien particularmente marcado por starship troopers podría pensar que el grillo es gigantesco y la persona es de tamaño normal; en mi caso, a la primera vista me resultó clarísimo que se trataba de una reescritura de pulgarcito, como anoté en letterboxd–; en segundo lugar, un piloto de traje notoriamente antiguo, que lo mismo nos puede hacer pensar en hell’s angels que en amelia earhart; en tercer lugar, el mismo piloto que corre, apresurado, hacia su vehículo –lo que nos puede hacer pensar en cualquier cantidad de películas; en cuarto, una música que parece clara deudora de la tradición de john williams, sinónimo de aventura para más de una generación. es decir,  golden age of insect aviation: the great grasshoppers presenta al menos cuatro referencias claras a la historia del cine y de la cultura popular metidas en tan sólo seis segundos de animación. el final, ancho y ajeno como el mundo, es una invitación a encender la imaginación y completar la historia*.

todo lo anterior sirva para confirmar aquella afirmación que solté en el primer parágrafo: las virtudes de una obra no son necesariamente proporcionales a su duración. golden age of insect aviation: the great grasshoppers es una pequeña gran película.~

*adenda: después de conversar un ratito con rotch, encontramos otra referencia: el final de golden age of insect aviation bien podría remitir al de los increíbles, con esa invitación casi expresa al espectador a “completar” la historia. más que finales “abiertos” –como el de, digamos, inception–, estos son finales “inconclusos”, que acicatean la imaginación: en el caso de golden age of insect aviation, que apenas y coloca las bases de su universo, las posibilidades imaginativas son estimulantes.

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